Criterios para conspirar con nosotras

Conspirar viene de con-spirare: respirar juntas. No buscamos colaboradoras, aliadas ni socias institucionales. Buscamos cómplices que compartan el mismo aire — el mismo tiempo en disputa.

Los cuatro pilares de la conspiración
♀️Feminista
Comprometida con la transformación de las relaciones de género en todas sus dimensiones.
🌐Antirracista
Activa en el reconocimiento y la impugnación de las jerarquías raciales como estructura de poder.
🧩Decolonial
Que cuestiona los saberes, temporalidades e instituciones heredadas del colonialismo.
🌱Anticapitalista
Que impugna el tiempo del mercado como único tiempo legítimo y el extractivismo como modo de vida.
1 – Práctica del cuidado como política
La colaboración no comienza en el proyecto sino en las condiciones que lo hacen posible. Cuidar los tiempos, los cuerpos y las energías de quienes participan no es el contexto del trabajo — es el trabajo mismo. Preguntamos: ¿cómo cuida esta colaboración a quienes la sostienen?
2 – Compromiso con la memoria colectiva
Conspirar con nosotras implica reconocer que toda práctica viene de un linaje: nombres, comunidades, luchas anteriores que hicieron posible el presente. La memoria no es ornamento — es condición epistemológica. No trabajamos con quienes borraron sus deudas históricas.
3 – El cuerpo-territorio como lugar de saber
Reconocer que el saber viene de cuerpos situados en territorios concretos, no de posiciones abstractas o universales. Las colaboraciones que nos interesan parten de esta afirmación y la practican: saben desde dónde hablan y lo dicen.
4 – Temporalidades propias y no aceleradas
Nos negamos a operar bajo el tiempo del mercado editorial, académico o institucional. Las colaboraciones que buscamos respetan los tiempos del cuerpo, de la comunidad y del proceso. No toda urgencia es real — algunas son cronopolíticas.
5 – Práctica interseccional sin jerarquías de opresión
Las opresiones no se suman — se articulan. Las colaboraciones que buscamos entienden que el género, la raza, la clase, la colonialidad y la capacidad operan simultáneamente, y no establecen jerarquías entre estas dimensiones ni dentro de los feminismos.
6 – Horizontalidad y autoría colectiva
El conocimiento que nos importa se produce colectivamente. Las colaboraciones que buscamos no concentran autorías, no individualizan lo que fue producido en comunidad y no usan las redes de Cronotopía Insurgente para construcción de marca personal.
7 – Disidencia epistémica activa
No nos interesan colaboraciones que validen el statu quo del saber académico occidental. Buscamos prácticas que disputen activamente qué cuenta como conocimiento, quién puede producirlo y desde qué temporalidades se enuncia.
8 – Apertura hacia futuros no clausurados
Las colaboraciones que buscamos no solo critican el presente — fabrican futuros. Nos interesan prácticas que imaginen, ensayen y produzcan órdenes temporales alternativos al del capital y el patriarcado, sin declarar de antemano qué es posible.
Tres preguntas para el encuentro — lo que nos preguntamos antes de conspirar
Cuerpo
¿Qué temporalidades porta este cuerpo / esta comunidad que el relato hegemónico no ha podido borrar del todo?
Territorio
¿Desde qué suelo se enuncia este saber? ¿Qué territorios y qué despojos sostienen — o contradicen — esta práctica?
Futuro
¿Qué futuro produce esta colaboración? ¿Abre algo que el relato dominante clausura, o reproduce sus mismos horizontes?
Lo que no difundimos ni con lo que no conspiraremos
Discursos de odio
Ninguna forma de racismo, misoginia, homofobia, transfobia, capacitismo o xenofobia — explícita o encubierta bajo vocabulario académico o político.
Extractivismo epistémico
Prácticas que usan los saberes de comunidades racializadas, indígenas o empobrecidas como insumo para producción intelectual propia sin reconocimiento ni retorno.
Institucionalidad reproductora de violencias
Organismos, plataformas o proyectos que — sin importar su discurso — reproducen violencias patriarcales o coloniales en sus estructuras, sus economías o sus relaciones internas.

Conspirar con nosotras no es sumarse a un proyecto — es compartir un tiempo en disputa. Si reconocés en este espacio un aire que también es tuyo, si tu práctica porta tiempos que el relato hegemónico intentó borrar: este es el lugar del encuentro.